jueves, 30 de julio de 2009

El hijo preferido

Cierta vez preguntaron a una madre cuál era su hijo favorito, aquel al que más amaba.
Sonriendo, respondió:

- No hay nada más voluble que el corazón de una madre.

Y como madre respondió:

- El hijo predilecto, aquel al que me dedico en cuerpo y alma es
mi hijo enfermo hasta que sane,
el que partió hasta que vuelva,
el que está cansado hasta que descanse,
el que tiene hambre hasta que sea alimentado,
el que está estudiando hasta que aprenda,
el que no tiene trabajo hasta que lo encuentre,
el que se enamora hasta que sea correspondido,
el que es padre hasta que críe a sus hijos,
el que prometió hasta que cumpla,
el que llora hasta que encuentre consuelo...

Y ya con el semblante bien distante de aquella sonrisa, completó:
Y el que ya me dejó... hasta que lo reencuentre.

2 comentarios:

  1. En la cena del miércoles pasado o el anterior Miriam preguntó si se quiere a todos los hijos por igual. Le sorprendió que la respuesta unánime de las que tenemos más de uno, fuera que no. Quizás esto la ayude a comprender...

    ResponderEliminar
  2. Estoy totalmente de acuerdo con esto. A cada uno lo que necesita en cada momento (incluido si hay que ducharse con ellos, y aguantar que te tiren del cordón del tampax y después pregunten "mami, ¿esta cuerda para qué es?". Así que de la mooncup de momento ni hablamos...)

    ResponderEliminar